
Nombre y apellido: Lucila Florencia Luna
Edad: 8 años
D.N.I: 37.909.203.-
Dirección: 12 de octubre 585.-
Teléfono: 15607091.-
Escuela: Nª 32 “IYU”
Categoría: 8 a 10 años
Género: Narrativa
Una historia de mermelada
Esta es la
historia de una
provincia, tan pero
tan chiquita, que
entraba en un
frasco de mermelada. Como ustedes saben los
frascos de mermelada se guardan
en armarios o
en alacenas, pero
este estaba en
un lugar muy
secreto, quieren saber
dónde estaba?
Ni se
lo imaginan!! Estaba adentro
de un zapato viejo, se
lo cuento en
secreto para que
nadie se entere.
La que si se enteró
fue la vieja gorda que
vive allá lejísimoooo....!.Esa vieja
no es tan buena como
todas las viejas
buenas, pero es
más curiosa que
un curioso.
La vieja encontró
el zapato se fijó que había.
Y adentro del zapato estaba
el frasco, y el dueño..
que era un ratón.
El ratón se
llamaba Timoteo, era un flaco
bigotudo, pero agradable cuando eran agradables con él.
-Tenías que
ser un ratón!!!!
Vete con tu
mamá y antes
de irte dame
el frasco- Le dijo la señora muy
enojada.
-Tres cosas:
Primero mas respeto.
Segundo no
tengo mamá.
Tercero el
frasco es mío.!!!!!
Le
dijo el ratón,
con cara de
señor que le
rompieron un vidrio
del auto,
-
mentiroso no es tuyo!!!
es mío chiquitín- le contestó la vieja más enojada que antes.
-Hace muchos años que es
mío- le dijo
el ratón, con
cara de señor
que le rompieron dos
vidrios del auto.
Como hicieron
tanto escándalo, se
empezó a juntar
la gente curiosa. Entonces la
vieja muy furiosa,
agarró el frasco y
de repente soltó el
ratón. Hicieron 1 paso,
2 pasos y 3 pasos hasta
que chocaron nariz con
nariz. Como el
ratón estaba tan
rabioso, se lo quiso sacar,
pero la vieja
no lo soltó, ella empezó a
tirar- el ratón
también. Tiraron y tiraron
hasta que el
frasco se rompió.
Todo se volvió mágico, empezaron
a salir guanacos,
pájaros, zorros, viento,
gente!!!-relámpagos, agua...
La vieja
y el ratón se quedaron
mudos. Se miraron asombrados.
Buscaron como locos
la etiqueta del
frasco para saber
que era esa cosa
rara. La encontraron toda
rota.
-Ratoncito tengo
mucho miedo!- Le dijo la vieja.
-no te preocupes
yo te voy a cuidar- le contestó Timoteo.
Entonces armaron y leyeron la
etiqueta, Decía “Mermelada
de Tierra del Fuego”.
Muy asombrados dijeron:
- ¿Cómo puede
haber una provincia
tan chiquita?
Mientras del
frasco seguían saliendo
bosques, calafates , ñires,
lengas, caiquenes, gaviotas,
cóndores, halcones, aviones, barcos. No se podía creer!!!
Timoteo y
la vieja miraban
y miraban, escuchaban
y escuchaban. Mirando
la luna que
ya estaba llegando.
-Parece que
esta gente viene
de diferentes lugares!!.- dijo la vieja
como descubriendo América.
-Si ,
como que vienen de una
patria grande- dijo
el ratón. Ella
dijo entonces.
-
debe
ser la CHICA ¡!!
-
Si ¡!!! la patria chica.
-
Si!!
la Mermelada de
Tierra del Fuego.
La vieja
y Timoteo se
abrazaron de alegría. No era tan malo lo que estaba
pasando.
Y colorín, colorado, la vieja y el ratón se amigaron, esta historia capaz ... no ha terminado.