![]() | ![]() |
EL FANTASMITA TRAVIESO
Hace mucho, mucho
tiempo en la ciudad de Bariloche, en el lago Nahuel Huapi, nació un fantasmita.
Se llamaba Asustín.
Asustín nació el día 0/0/00, no sabía hablar, solo
conversaba con fantasmas. A él le gustaba mojar a la gente que pasaba por la
orilla del lago, ya que era invisible. Además le gustaba apoyarse en los
hombros de las personas, era muy juguetón y travieso.
La gente que pasaba por la orilla del lago, presentía que
alguien los seguía. En su recorrido encontró a su amiguita llamada Asustina.
- ¿Cómo estás Asustina? - Preguntó Asustín
- Yo muy bien - dijo Asustina
- ¿Qué podríamos hacer?
- Podríamos esquiar.
Ellos se fueron a esquiar y una señora se preguntaba:
- Pero, qué raro! No puede ser que los esquíes funcionen solos.
¿Tendré que ir a ver al Intendente para darle el video de filmación?
El Intendente dijo:
- ¡Es mentira! ¡No puede ser cierto!
- Bueno, si no me cree vaya a verlo usted personalmente
El señor Intendente y la señora fueron a ver lo que allí
sucedía. Junto a la señora iba una niña. Pronto llegaron allí y vieron los
esquíes funcionando a una baja velocidad. Pensaron en hacer un plan, pero no
resultó.
El señor, la señora y la niña se fueron a pasear en
aerosillas, se dieron cuenta que algo estaba junto a ellos.
La silla se averió y dejó de funcionar. La niña sintió que alguien la
acariciaba, reaccionó y se dio cuenta de que era el fantasmita Asustín.
La niña le dijo:
- ¿Nos puedes sacar de aquí?
El fantasmita dijo:
- Claro, si tu lo deseas, lo haré.
- Nena, ¿Por qué hablas sola? ¿Estás un poco loca? - le preguntó la
señora.
- No estoy loca, estoy hablando con mi amigo Asustín
De pronto la silla averiada parecía volar. Pero no era así.
Los dos fantasmitas los estaban ayudando para que salieran de allí.
Dejaron la aerosilla. Las dos personas mayores se
fueron, la niña de cabello rubio se fue con Asustín y Asustina y fueron
amigos. Nunca se volvieron a separar.
Aunque ustedes no crean en fantasmas, nosotros sí...
Autores: Julieta, Agustina, Cristian
y Yanina
ESCUELA N° 15 JUAN BAUTISTA ALBERDI
TRES ARROYOS (BUENOS AIRES)
Para la Escuela Ayelén de Educación Especial. El cuento lo realizaron alumnos de 3° ciclo, 14 y 15 años de edad, equivalente a un 2° ó 3° año de una Escuela comun.
UN PINGÜINO PERDIDO EN LA CIUDAD
Había una vez un
pingüino qu vivía en un lugar donde el agua era muy fría y muy lejos de la
ciudad.
Walter, el pingüino, pasaba sus días comiendo pescado frito
y muy tranquilo acostado sobre las rocas.
Un día apareció un barco grande por el lugar donde vivía;
Walter que era muy travieso, subió al barco y se escondió para buscar pescados
para comer. Cuando quiso darse cuenta, estaba muy lejos de su casa.
De rponto el barco se paró y Walter apareció en una gran
ciudad. El pingüino se bajó y comenzó a caminar pensando como podía vovler a
su lugar.
Mientras caminaba, una nena lo encontró, lo llevó a su casa
y lo puso en la bañera con agua y hielo. La nena jugaba todos los días con
él, pero Walter esta triste porque extrañaba a su familia.
Entonces la nena lo llevó al puerto y lo puso en el mismo
barco en el que vino. Esperaba su mamá que estaba muy enojada porque se había
escapado.
Al bajar del barco su mamá lo perdonó y el pingüino casi
llorando prometió no escaparse más de su casa para buscar pescados.
ESCUELA ESPECIAL AYELEN, Capital
Federal. República Argentina